En la caseta de María tenemos 5 peinetas. Dos blancas, tres rojas. Se ponen tres bailaoras en fila india y, sin que ellas vean el color, se le coloca una peineta en la cabecita a cada una de ellas. Está claro que la bailaora que queda en tercer lugar si ve el color de las peinetas de las otras dos y la bailaora que está en segundo lugar verá solo el color de la peineta de la bailaora que tiene delante, la primera de la fila. Bueno, pues cuando alguien le preguntó a la última bailaora si podía deducir cuál era el color de la peineta que tenía en la cabeza, dijo «no, no puedo». A la misma pregunta, la bailaora segunda, que solo veía a la que tenía delante, dijo, «yo tampoco puedo». En cambio, cuando la pregunta se le hizo a la primera bailaora, que escuchó las
respuestas de las dos compañeras de atrás, dijo: «mi peineta es roja», a pesar de que no veía el color de ninguna de las peinetas. ¿Cómo lo dedujo?

Respuesta

Clic Aquí

Si la tercera bailaora dijo «no, no puedo», se deduce ya que las dos bailaoras que estaban delante no tenían ambas peineta blanca, pues entonces hubiera deducido que la suya habría de ser roja, ya que solo hay dos blancas. Así que, una de tres, la primera era blanca y la segunda roja, o la primera era roja y la segunda blanca o las dos primeras eran rojas. Pero al preguntarle a la bailaora segunda dijo «yo tampoco puedo». Esto quiere decir que la primera, que es la única peineta que ve, no era blanca, porque entonces hubiera deducido que la suya era roja. Por tanto la primera de las tres bailaoras, al oir la segunda respuesta, supo ya que la peineta que llevaba sobre su cabeza era roja.