Memes30 de octubre de 20265 min de lectura

Los memes de dieta y gimnasio hablan de algo que casi todos conocemos de cerca: la fuerza de voluntad. Esa que es enorme el domingo por la noche, cuando planeamos la semana perfecta, y bastante más pequeña el miércoles delante de la nevera. Aquí tienes 12 memes hechos por nosotros sobre las buenas intenciones, la cuota del gimnasio, las agujetas del día siguiente y la báscula del baño. No van de cuerpos ni de kilos de nadie: van de lo que nos pasa cuando intentamos cuidarnos un poco. Puedes mandarlos al grupo del gimnasio, a ese amigo que siempre empieza la operación verano en julio o a tu compañero de entrenamiento para animarle después de una sesión dura. Debajo de cada meme te contamos por qué nos hace gracia.

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La fuerza de voluntad, a prueba

Empezar es fácil. Lo difícil llega a la hora de la cena, cuando el plan se encuentra con la realidad.

Mesa de comida familiar llena de platos un domingo
Foto: Farhad Ibrahimzade (Pexels)

La última comida antes de la dieta siempre es la más generosa. Al fin y al cabo, hay que coger fuerzas para lo que viene.

Ensalada fresca en un cuenco sobre una mesa de madera
Foto: Sternsteiger Stahlwaren (Pexels)

La ensalada cumple su papel, no decimos que no. Pero media hora después la tostada aparece como quien no quiere la cosa.

Tableta de chocolate sobre la mesa de la cocina
Foto: Karina Ustiuzhanina (Pexels)

Por la mañana somos de hierro. Por la noche, una onza de chocolate parece una propuesta muy razonable.

Memes de dieta y gimnasio para los que acaban de apuntarse

El gimnasio tiene una magia especial los primeros días: todo motiva, todo brilla y todo duele un poquito.

Recepción de un gimnasio con la entrada a la sala
Foto: Luiza Venanci (Pexels)

Pagar por adelantado parecía la estrategia definitiva. El gimnasio, por su parte, está encantado con nuestra fuerza de voluntad.

Cinta de correr en una sala de gimnasio
Foto: Blackcurrant Great (Pexels)

El primer minuto te sientes atleta. Al cuarto ya estás buscando el botón rojo con la mirada.

Mancuernas en el suelo de un gimnasio
Foto: Marius Aholou (Pexels)

Esa última serie nunca es la última. Pero hay que reconocer que, gracias a esa frase, al final se hacen todas.

Agujetas y otros recuerdos del entrenamiento

Al día siguiente de entrenar, el cuerpo te recuerda cada ejercicio con todo detalle.

Escaleras del portal de un edificio de viviendas
Foto: KELLY LEONARD (Pexels)

Subir tres pisos se convierte en una expedición. Bajar, todavía peor: cada escalón se piensa dos veces.

Mujer cansada sentada en el sofá del salón
Foto: Jimmy Elizarraras (Pexels)

Sentarse es cuestión de dejarse caer. Levantarse requiere impulso, estrategia y algún ruidito que preferimos no comentar.

Zapatillas de deporte junto a la puerta de casa
Foto: ALOK DAS (Pexels)

Dejarlas a la vista es un buen truco para acordarse. Lo malo es cuando se convierten en parte de la decoración.

La báscula, la nevera y las tentaciones

Hay objetos de la casa que tienen mucho poder sobre nuestras buenas intenciones.

Báscula sobre el suelo de baldosas del cuarto de baño
Foto: Share Textures (Pexels)

Nos llevamos bien, pero mejor de lejos. A veces hasta la escondemos detrás de la puerta para no discutir.

Nevera abierta e iluminada por la noche en una cocina
Foto: Septian Dwicahya (Pexels)

Nunca ha aparecido nada nuevo, pero la esperanza es lo último que se pierde. Y la puerta se queda abierta un buen rato.

Caja de pizza sobre una mesa
Foto: Bora C (Pexels)

El día libre tiene la mala costumbre de estirarse. Lo importante, eso sí, es retomar el plan sin agobios.

Reírse también ayuda

Tomarse con humor la dieta y el ejercicio es una forma sana de no rendirse a la primera. Todos fallamos un día, todos nos saltamos un entrenamiento y todos negociamos con la nevera de vez en cuando. Compartir un meme con el compañero de gimnasio quita peso a esos tropiezos y anima a volver al día siguiente.

Si haces tus propios memes, sigue la misma regla que nosotros: ríete de las situaciones, nunca del cuerpo de nadie. Las agujetas, la cuota sin usar, el monitor incansable o la ensalada que se queda corta dan juego de sobra sin necesidad de señalar a nadie. Así se pueden compartir con cualquiera.

Por qué nos reímos de nuestras propias excusas

Quien haya intentado cambiar de hábitos sabe que la parte difícil no es el primer día, sino el día diecisiete, cuando ya no hay novedad y el sofá llama con insistencia. Los memes de dieta y gimnasio retratan justo ese momento, y por eso se comparten tanto: nos reconocemos en la excusa, en la negociación con uno mismo y en ese «mañana sin falta» que todos hemos dicho alguna vez.

Reírse de eso no significa tirar la toalla. Al contrario, quitarle dramatismo a un tropiezo ayuda a volver a intentarlo sin sentirse mal. Un día de pizza no estropea un mes de constancia, y una semana sin pisar el gimnasio tampoco borra lo que ya has avanzado.

Hay otra razón por la que estos memes gustan tanto: nos recuerdan que nadie es perfecto, ni siquiera quien parece no faltar nunca al gimnasio. Todo el mundo tiene un día en el que la mochila se queda en la entrada, una cena que se alarga o una semana en la que el trabajo no deja hueco para nada. Verlo contado con humor quita culpa y deja espacio para lo importante, que es seguir.

Si entrenas con amigos o vas a clases en grupo, crear un chat donde compartir este tipo de memes puede ser una buena forma de motivaros. Un mensaje divertido el lunes por la mañana anima más que cualquier sermón, y ayuda a que nadie se descuelgue cuando cuesta arrancar después del fin de semana.

Situaciones que dan para muchos más memes

  • El primer día con ropa deportiva nueva, cuando todavía no has sudado ni una gota.
  • La clase colectiva en la que todos siguen el ritmo menos tú.
  • La lista de la compra saludable que vuelve a casa con galletas «para las visitas».
  • El reloj que te avisa de que lleves una hora sentado, justo cuando estás más a gusto.
  • La botella de agua de dos litros que prometiste beberte entera cada día.

Más humor para después de entrenar

Un consejo práctico: si quieres que el meme motive en vez de desanimar, mándalo después del entrenamiento, no antes. Y para la vuelta a casa tienes nuestros chistes de comida, unos chistes cortos graciosos para el vestuario y los memes de café para recuperar fuerzas por la mañana.

Sigue riéndote

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