Las frases graciosas sobre la comida son de las que más se comparten, porque todos tenemos una historia con una tortilla, un táper o una dieta que no llegó al miércoles. Aquí tienes sesenta frases propias agrupadas por momentos: la eterna lucha con el picoteo, los desayunos y los postres, las aventuras de cocinar en casa, las comidas en bares y restaurantes y las reuniones familiares alrededor de la mesa. Sirven para acompañar la foto del plato en redes, para animar el grupo antes de una cena o para sacarlas en la sobremesa cuando ya nadie puede más. Ninguna pide que dejes de comer lo que te gusta; al contrario, están escritas por alguien que también piensa en la cena mientras termina de comer.
Picoteo, desayunos y postres
Lo que se come entre horas y lo que se come al final merecen capítulo propio. Aquí van frases para los que siempre tienen hueco.
Picoteo y fuerza de voluntad
- Mi plan de comidas va genial: ya sé decir «solo una» sin reírme.
- He cambiado las patatas fritas por palitos de zanahoria. Mi corazón sigue con las patatas.
- El picoteo antes de comer no cuenta. Es investigación culinaria.
- Si como directamente de la olla no es una ración, es una prueba de sabor.
- Tengo una relación muy sana con la comida: yo la quiero y ella me quiere a mí.
- He dicho que no al pan. El pan ha insistido y yo he sido educado.
- Mi fuerza de voluntad desaparece al oír cómo se abre un paquete de galletas.
- Comer una sola aceituna es un concepto que todavía no entiendo.
- He puesto la fruta delante en la nevera para verla. La veo todos los días, de hecho.
- El aperitivo es como el prólogo de un libro: nadie se lo salta.
- Mi alimentación se basa en tres pilares: desayuno, comida y lo que haya por ahí.
- Hoy he comido verdura: la lechuga de la hamburguesa.
Desayunos y dulces
- El desayuno es la comida más importante del día, sobre todo si lleva churros.
- Siempre hay sitio para el postre: va en otro compartimento.
- Una tostada con tomate y un café: la definición oficial de empezar bien el día.
- En mi casa el bizcocho de la merienda nunca llega a enfriarse.
- Mi postre favorito es el que está en el plato de otra persona.
- Las galletas del armario desaparecen solas. Sospecho de mí mismo.
- Mi lema: la vida es corta, empieza por el flan.
- Los churros con chocolate lo curan casi todo, menos las ganas de más churros.
- Si el chocolate fuera verdura, yo sería la persona más sana del mundo.
- Hay dos tipos de personas: las que comparten el postre y yo.
Cocinar en casa: aventuras en la cocina
Entre la receta del móvil y lo que de verdad sale de la sartén hay un mundo. Estas frases son para cocineros aficionados con mucha voluntad.
- Cocino con amor. Y con la receta en el móvil, que se apaga cada dos minutos.
- «Una pizca de sal» es la medida más misteriosa de la cocina.
- La receta decía veinte minutos. La receta no conocía mi cocina.
- Mi especialidad es la pasta. También es lo único que sé hacer, pero eso no lo pongo en el currículum.
- He dado la vuelta a la tortilla a la primera. Hoy me siento invencible.
- Abrir el horno cada dos minutos para ver si el bizcocho ha subido también es cocinar.
- Cuando cocino yo, la cocina queda como si hubieran cocinado diez personas.
- Sigo la receta al pie de la letra hasta que me falta el primer ingrediente.
- Mi temporizador de cocina es el olfato: cuando huele raro, está listo.
- He hecho comida para dos y ha sobrado para toda la semana.
- El arroz se me pasa o se me queda duro. El punto exacto es una leyenda.
- Pelar ajos es la prueba que separa a los cocineros de los que piden comida a domicilio.
Bares, restaurantes y comida a domicilio
Comer fuera tiene sus propios rituales, desde mirar la carta entera hasta pelearse por la última ración. Perfectas para el grupo antes de una cena.
- Pido la carta, la leo entera y acabo pidiendo lo de siempre.
- «¿Lo de siempre?» es la pregunta más bonita que te puede hacer un camarero.
- El que dice «yo no quiero postre» y luego pide una cuchara es un clásico de todas las mesas.
- Una caña y una tapa: el idioma universal del mediodía.
- El menú del día demuestra que la felicidad cabe en dos platos y un postre.
- Seguir en el mapa al repartidor de la comida es mi serie favorita.
- Compartir las raciones está muy bien hasta que queda la última.
- Cuando el camarero pregunta «¿todo bien?», siempre me pilla con la boca llena.
- Pagar a partes iguales es justo hasta que alguien ha pedido marisco.
- Siempre miro el plato de la mesa de al lado y quiero ese.
- Las patatas bravas de cada bar son distintas y todas son las mejores.
- He pedido «algo para picar» y han traído comida para un regimiento.
Frases graciosas sobre la comida familiar y los tápers
Las comidas en familia son un género aparte: platos que no se acaban, sobremesas eternas y tápers que viajan de casa en casa.
- En casa de mi madre nunca se come poco: se come «un poquito más».
- La comida del domingo empieza a la una y termina cuando alguien saca el café.
- Salgo de casa de mis padres con más tápers que ropa.
- «¿Has comido bien?» es el saludo oficial de cualquier abuela.
- El táper de la abuela vuelve lleno aunque tú lo devuelvas vacío. Es un bucle infinito.
- Decir «no puedo más» en una comida familiar es el principio de otro plato.
- La sobremesa larga es el deporte favorito de las familias que se quieren.
- Cada familia tiene una receta secreta que a nadie le sale igual que a la abuela.
- Si sobra comida, hay fiesta. Si no sobra, es que algo ha fallado.
- Mi madre cocina sin medir nada y le sale perfecto. Yo lo mido todo y me sale regular.
- En las comidas familiares el pan siempre se acaba antes que la conversación.
- Llevar postre a casa de alguien es la forma más dulce de asegurarte otra invitación.
Un consejo para la próxima comida
Guarda tus favoritas en una nota del móvil: la mejor frase es la que sacas justo cuando el plato llega a la mesa. Para seguir con el buen humor de sobremesa tienes nuestros chistes de comida, unos chistes cortos graciosos para el café y las frases graciosas para Instagram, con pies de foto para cuando tu plato merezca salir en redes.
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