Juegos30 de octubre de 20265 min de lectura

Los trabalenguas para niños son una forma sencilla de jugar con las palabras en casa, en el coche o en clase, sin pantallas y sin necesitar nada más que ganas de reír. En esta lista tienes 46 trabalenguas cortos y fáciles, agrupados por el sonido que más se repite en cada uno: la erre, la ese, la te, la pe y la be, la ele y algunos más. Así puedes elegir el grupo que más le cueste o le guste a cada peque y practicar ese sonido jugando. Casi todos caben en una sola línea para que los más pequeños puedan aprenderlos de memoria, y algunos son clásicos populares que seguramente tú también decías de pequeño. Al final te contamos para qué sirven y unas cuantas ideas para usarlos como juego en el aula o en una tarde de lluvia. Empieza despacio y celebra cada intento, salga bien o salga trabado.

👅¿Jugamos? Reto trabalenguasDilo sin trabarte antes de que pare el cronómetro.Jugar gratis

Trabalenguas para niños con R y con S

La erre suele ser la gran batalla de los peques, así que conviene tomárselo con calma y con mucho humor. La ese, en cambio, se presta a silbidos y a frases que suenan como una serpiente simpática.

Con la R

  1. El ratón Ramón roe una rosca redonda.
  2. Ruedan rápido las ruedas del carro rojo.
  3. Rita riega rosas rojas en la terraza.
  4. Raúl rema, Rita ríe y el río rueda.
  5. La rana Rosa rema en el río revuelto.
  6. Corre, corre, carrito, corre por el corral.
  7. El perro de Rosa corre por la arena del barranco.
  8. Erre con erre, Ramón: rueda la rueda del camión.

Con la S

  1. Susana sale sola a saltar a la soga.
  2. Seis sapos sueltos saltan sobre seis sillas.
  3. Sara sorbe la sopa sin soplar.
  4. Sale el sol y se seca la sal.
  5. Sesenta sillas en la sala de Sesé.
  6. Si Sole sabe silbar, que silbe Sole.
  7. Saco un saco del saco de sacos.
  8. Simón sube siete sacos de semillas.

Trabalenguas con T, P y B

Estos sonidos se hacen con la punta de la lengua o con los labios, y por eso resultan muy divertidos de exagerar. Si los dices marcando cada golpe, casi parecen una canción.

Con la T y la TR

  1. Tres tristes tigres tragaban trigo en un trigal.
  2. Tito toca el tambor y el tambor toca Tito.
  3. Tomasa toma té con tostadas tostaditas.
  4. El tren trae trigo, trapos y trompos.
  5. Trini trepa, trepa, trepa al trampolín.
  6. Tita teje un tapete de tela de tul.
  7. Tres trompetistas tocan treinta trompetas.
  8. Un trapo tapa la tapa del tarro.

Con la P y la B

  1. Pepe pela papas para Paca.
  2. Pablito clavó un clavito. ¿Qué clavito clavó Pablito?
  3. Bruno bebe batido de la botella blanca.
  4. Papá pinta la puerta del portal de punta a punta.
  5. Pin, pon, pan: el pan de Pepa pesa poco.
  6. Bea baila bajo la bola brillante.
  7. Paula pinchó pocas pompas, pocas pompas pinchó Paula.
  8. Un barco blanco bota en la bahía.

Trabalenguas con L, C, CH y LL

Aquí entran las combinaciones que mezclan sonidos, como cl, pl o gl, y también la ch y la ll, que dan mucho juego para poner caras raras.

Con la L y sus parejas

  1. Lola lava la lana lila.
  2. La luna lame la loma.
  3. Clara clava un clavo claro.
  4. Pancha plancha con cuatro planchas. ¿Con cuántas planchas plancha Pancha?
  5. La pluma del pato planea por la plaza.
  6. Lalo lee libros en la litera.
  7. Gloria guarda globos grandes en el granero.

Con C, Q, G, CH y LL

  1. Como poco coco como, poco coco compro.
  2. Quique come queso con Paco en el kiosco.
  3. Chema echa chocolate en la chaqueta.
  4. La chica Chuchi charla con el chucho chiquito.
  5. Llueve en la calle y la llave se llena de lluvia.
  6. El gato Guille gana galletas de goma.
  7. Cuca cose cuatro cojines de cuadros.

Para qué sirven y cómo jugar con ellos en clase

Un trabalenguas es, ante todo, un juego. Pero mientras se juega pasan cosas útiles: los niños prestan atención a cómo suena cada palabra, ensayan sonidos que todavía se les resisten, ejercitan la memoria al aprendérselos y pierden la vergüenza de hablar delante de los demás. También ayudan a esperar el turno y a escuchar a los compañeros. Eso sí, no hace falta convertirlo en un examen: lo importante es que se lo pasen bien. Y si en algún momento tienes dudas sobre cómo habla tu hijo o tu hija, lo mejor es comentarlo con su pediatra o con su tutor.

Algunas ideas para sacarles partido en casa o en el aula:

  • El trabalenguas del día. Se escribe uno en la pizarra o en la nevera y cada uno lo dice una vez por la mañana y otra por la tarde. Al final de la semana, se elige el favorito.
  • Más rápido, más lento. Se dice primero a velocidad de tortuga, luego normal y luego a velocidad de cohete. Las risas están garantizadas en la última vuelta.
  • Con voces. Probad a decirlo como un robot, como un gigante, susurrando o cantando. Cambiar la voz quita presión y lo convierte en teatro.
  • Palmada por palabra. Cada palabra lleva una palmada. Ayuda a llevar el ritmo y a no comerse sílabas.
  • Inventa el tuyo. Se elige un sonido, por ejemplo la pe, y entre todos se busca una frase corta con muchas palabras que empiecen por esa letra. Los inventados por la clase son los que más se recuerdan.

Más risas para los peques

Un consejo: no corrijas cada fallo, ríete con ellos y repite tú también, que verte trabado les anima a seguir intentándolo. Cuando dominen estos, tienes muchos más en nuestra colección de trabalenguas, y para descansar la lengua, nada como unos chistes graciosos para niños. Si vais a hacer un viaje, apunta también estos juegos para el coche sin pantallas.

Sigue riéndote

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